La atención como entrenamiento cerebral.

 

Cambiar nuestros pensamientos no es algo que forzamos, sino que es el resultado directo de fortalecer nuestra atención plena y permitir que emerja la conciencia. 

A nivel biológico, la mayoría de nosotros tenemos fuertes conexiones neuronales en la corteza prefrontal ventromedial, una especie de centro cerebral del YO que nos vuelve más propensos a experimentar pensamientos repetitivos sobre nuestras vidas, sobre los errores que hemos cometido, sobre lo que la gente piensa acerca de nosotros, etc. 
 
Pero la práctica de la atención plena debilita las conexiones de este “Centro del Yo“ y fortalece las conexiones en la corteza prefrontal lateral, el “Centro de Evaluación” del cerebro, que nos ayuda a pensar de forma diferente acerca de nuestros problemas y dificultades, con mayor perspectiva y claridad, con mayor amplitud y objetividad. 

Es decir,  nos lleva de forma natural a un estado metacognitivo en el que vamos más allá de nuestros procesos habituales de pensamiento. Y esto provoca que nuevos pensamientos comiencen a surgir de forma natural. 

Read More

El uso de la metáfora en terapia

 

Las metáforas son ideas e imágenes que se comparan con alguna otra cosa y transmiten un mensaje en forma de cuento, historia o fábula. Se asocian más a la literatura que a la ciencia, pero en realidad son una herramienta habitual en algunas corrientes psicológicas. Esto se debe a que las metáforas aportan una nueva forma de contemplar un problema, fomentando la imaginación y la creatividad, lo que puede facilitar un nuevo enfoque, una mayor comprensión y un posible camino para encontrar soluciones. En terapia, hace al cliente más activo, permite analizar los conflictos con más distancia, facilita el contacto y la expresión de emociones, y ayuda a la transmisión de competencias y experiencias sin provocar resistencias. Además son fáciles de entender y recordar.

 

Las metáforas son más que una forma de hablar sobre la experiencia, SON LA EXPERIENCIA MISMA, estableciendo la forma a través de los cuales percibimos y entendemos el mundo, nuestra historia y los eventos vividos. Es por esto que las metáforas sirven como poderosas herramientas para transformar la percepción, la experiencia y el comportamiento.

 

Las metáforas crean un lenguaje compartido, un mundo compartido dentro del cual el terapeuta puede fácilmente y de una manera impactante lograr una comunicación con el cliente acerca del problema y como resolverlo.

 

El mundo metafórico se pueda convertir en aquel, en el cual el cliente descubra su propia resolución del problema.

 

Read More

Entender la Psicología.

Un psicólogo es alguien tan perdido como tú en la vida. Sólo que tiene una linterna y un mapa, además de valentía para acompañarte. Un psicólogo tiene que soportar que la gente hable de Psicología, sin tener la menor idea al respecto. Es de las profesiones más mitificadas del mundo, casi nadie ha leído el “Código de Ética del Psicólogo” pero casi todo el mundo habla de lo que debería ser o no hacer un psicólogo.

Un psicólogo es una persona normal, fuma, bebe, baila, ama, tiene sexo, igual que todos. Como en todas las profesiones, hay apáticos, drogadictos, arrogantes, corruptos, faltos de ética, entre otras actitudes nefastas, pero también hay psicólogos excepcionales, inquietos por naturaleza, con personalidades exquisitas. Tal cual, como ser humano, nada le es ajeno y en lo humano, la perfección no existe.

Read More

El diálogo interno

"No nos afecta lo que nos sucede sino lo que pensamos sobre lo que nos sucede", a veces los mismos acontecimientos pueden afectar de manera muy diferente a las personas. Cada vez que comenzamos con el diálogo interno ante un suceso, ya estamos generando una emoción.

 

En el diálogo interno está todo el juego de la fortaleza emocional. No quiero enfocar esto por la psicología positiva, eso sería repetirnos a nosotros mismos que todo va bien. Repetir una y otra vez que todo va bien no sirve de mucho, mejor es convencernos de que lo que pasa no es tan malo/terrible/horrible. Nuestra red neuronal forma un sistema maravilloso que nos permite investigar el mundo y vivirlo, pero conviene conocer sus limitaciones. Disponemos de esta herramienta precisamente para experimentar la realidad, no tanto para filtrarla a través del pensamiento.

 

Cuando nos encontramos mal, nos solemos decir a nosotros mismos " estoy mal, debería hacer esto y aquello para sentirme mejor... ¿Qué podría hacer para estar mejor?" y entonces es cuando la vamos liando nosotros mismos. La primera clave es calmarse. Las “rumiaciones” se puede producir por muchos desencadenantes: una discusión con algún familiar, una equivocación en el trabajo, un examen que no sabemos cómo nos ha salido, un pequeño contratiempo… en definitiva es un suceso que quizá no hemos sabido procesar y por ello se mantiene en nuestros pensamientos.

Read More

Dieta Mental

LLevamos un mes dentro del año 2018, ¿cómo van esos propósitos de año nuevo? Es un clásico de todos los días 1 de enero. Con cada año nuevo llegan nuevos propósitos que hacemos con toda nuestra buena intención pero que, transcurridas unas semanas, acabamos olvidando.Son muchos y muy habituales: dejar de fumar, adelgazar, encontrar un trabajo mejor, mejorar la relación con tu pareja y cientos de buenas intenciones más.  Según el psicólogo británico Richard Wiseman, aproximadamente el 88% de las personas incumplen sus propósitos de año nuevo, y en 2019 volverá a suceder.
Conocemos aquellos alimentos que nos hacen mal. Creo que somos lo que comemos pero también lo que pensamos. ¿Por qué no  preocuparnos por cómo alimentamos nuestra mente? No me refiero a un nivel bioquímico , me refiero a los pensamientos que dejamos entrar en nuestra mente. El alimento de la mente es la información que viene a ella a través de diferentes canales: imágenes, sonidos y aún impresiones sensoriales como el gusto, el tacto y las emociones.
El problema de la información radica en que el efecto que esta proporciona  es en más de un 95% subconsciente que a través de pensamientos, actos repetidos y emociones intensas desarrolla hábitos de comportamiento y pensamiento erróneos.

Yo os propongo un reto, una semana de dieta mental. Igual que cuidamos lo que comemos, cuidemos lo que pensamos. Así que mi propuesta es DESAYUNO, COMIDA Y CENA. Pasad todos nuestros pensamientos por una balanza. Aquí os dejo el medidor de kilopensamientos.

Read More