El PLACER DE LO COTIDIANO

El PLACER DE LO COTIDIANO

Hace poco estuve en una charla sobre los agentes externos causantes de estrés. No nos metimos a hablar sobre los agentes internos que nos generan estrés porque seguiríamos en ello. Los problemas externos no los podemos evitar, de algún modo hay que «torearlos», pero sí podemos cambiar el modo de afrontarlos .Con problemas me refiero al clima social, político y económico que nos haya tocado vivir. Los investigadores defendían la importancia de los grandes sucesos vitales ( desempleo, duelos, enfermedad..) y otros defendían que los sucesos diarios o estrés menor (contrariedades) tienen un mayor impacto para la salud. La suma de los dos es lo que determina nuestro bienestar.

Hoy quiero hacer hincapié en los estresores cotidianos. Las personas que se mueven o trabajan de forma metódica y tranquila están totalmente pasadas de moda. De hecho, hace mucho tiempo que no veo una de ellas, deben de ser una especie en extinción. En este siglo acabaremos con las enfermedades, pero nos matarán las prisas. ¡Basta!

Para, reduce, contempla, mira a tu alrededor y levanta el pie del acelerador. Tenemos derecho a elegir el ritmo que queremos imprimir a nuestra vida, a tener tiempo para el ocio, a pasear sin rumbo solo por el placer de hacerlo. El tiempo no es algo que debamos consumir en grandes cantidades y a borbotones. El tiempo es algo para saborear, incluso cuando tienes que entregar un informe de forma urgente.

“Disfruta de las pequeñas cosas, porque puede que un día mires atrás y te des cuenta de que han sido grandes cosas".

Os dejo un ejemplo de observar lo que nos rodea. La belleza de lo cotidiano